Manel Aisa Pàmpols

Dentro del Movimiento Libertario siempre se ha apostado por la pedagogía como una de las principales herramientas para que las personas puedan construir su propia personalidad, y una ventana abierta para incidir en una nueva sociedad, la educación de nuevas generaciones con la esperanza de olvidar los dogmas que desde pequeños todos de una manera u otra hemos sufrido y nos han inculcado, el qué debemos de aprender, como un aprendizaje de lo que tendremos que afrontar a lo largo de la vida. Desde el Movimiento Anarquista la referencia más clara la encontramos en Paul Robin y el orfanato de Cempuis, como inicio de la corriente libertaria del anarquismo, de donde bebe Mijael Bakunin y su educación integral, que fue clara referencia de la Escuela Moderna de Francesc Ferrer i Guardia, partiendo de las iniciativas de Rousseau, del antiautoritarismo de la época y, por su puesto, del pacifismo contra la sociedad beligerante de su época.

Así, la pedagogía integral sabe perfectamente Bakunin que “todo Estado precavido empleará cualquier medio para conservar la ignorancia del pueblo, condición sobre la cual descansan el poder y la existencia misma del Estado”.

Así, para desactivar una vida castrense o religiosa que desde los Estados con asiduidad someten a los recién incorporados a la vida, aunque esta preocupación no ha estado solo del Movimiento Libertario, otros movimientos laicos han intentado cambiar las cosas, y en países como el nuestro, que parece que la educación pueda ser laica, en realidad y en absoluto así es, podemos decir que no ha estado prácticamente nunca una educación laica; hoy día casi la totalidad de la enseñanza concertada es con estamentos religiosos, aunque hay sectores que dan apariencia de modernización pedagógica, es muy probable que esta pedagogía guarde una evidencia de poca efectividad.

Sin ser un experto en la materia, es evidente que puede ser que valdría la pena y seguro que deberíamos tener una mirada al pasado y ver cómo fueron las cosas durante la revolución española con el tema de la pedagogía en Catalunya, y su proyecto del CENU e introducir las nuevas percepciones que el tiempo determina. Todo y que seguramente entraríamos en controversia al creer o como mínimo dar una oportunidad a los niños de esta nueva aventura libertaria en la ciudad, que sin duda hay una primera oportunidad donde no hay premios ni castigos. Así, Valeria Giacomoni nos dice en su estudio sobre Joan Puig Elías: “A los niños que llegaban les hacían un pequeño examen para saber en qué curso colocarlos. Si alguien iba atrasado se le juntaba un compañero mayor para que le ayudara… se aprende para compartir y no para sobresalir sobre los demás … Siempre predicaron los anarquistas la vuelta del hombre a la naturaleza; en efecto, todas las anomalías, injusticias y operaciones radican en haberse alterado las leyes naturales, en perjuicio de unos, para favorecer a otros”

Esta última frase de Valeria la recoge de Antonia Maymon de una maestra y pedagoga de las incansables anarquistas y que se publicaban en sus artículos, por ejemplo, en la revista “Estudios” de Valencia.

El anarquismo siempre ha apostado por compartir el conocimiento con los iguales, ahora bien, con los débiles, con los niños, la enseñanza, el aprendizaje, siempre ha estado la preocupación del anarquismo militante, y su gran reto es crear las mismas condiciones de vida por cada uno de los nacidos y su desarrollo en una sociedad de productores y receptores, estos últimos en condiciones de receptores de solidaridad y soporte mutuo, por motivos evidentes, que siguen de dependencia, desde la infancia hasta la vejez y en los tiempos de enfermedad.

Sin duda, el anarquismo apostó con fuerza para que alguna cosa cambiara, tanto a principios de siglo XX con Francisco Ferrer y Guardia, como después por Joan Puig Elías y otros  “L’aspecte llibertari del pensament ferrerià restava plasmat també en l’orientació antiestatal de l’ensenyament, tant a nivell de contingut con a nivell de la idea que l’equip de l’Escola Moderna tenia de l’anomenada actualment gestió i control de la escola pública, en fi, la component lliurepensadora es notava en la coeducació de classes socials.” 

Y como nos comenta Pere Solà en las cubiertas de su  libro sobre la Escuela Moderna  “El mite Ferrer va ultrapasar ampliament les nostres fronteres”.

En parte puede ser por los años pasados, donde vemos, como siempre en aquel momento, una pedagogía religiosa siempre apoyada por elementos de derechas, con el pensamiento castrense, con criterios caciquiles que fortalecen el Estado, que hace imposible el recorrido de todas las escuelas racionalistas o de una pedagogía laica, para seguir avanzando y sus métodos, tergiversados, manipulados o completamente olvidados, y referente a la Escuela Moderna fueron tantos los inconvenientes que fue violentada de muy mala manera todo el proyecto, y el que significaba aquella Escuela Moderna que sin duda se quedó a medio camino de su proyecto, por las envidias de aquellos que siempre han odiado la libertad.

De hecho, vemos como nos cuenta Albert Camús, nos describe algo inocente a: Francesc Ferrer pensaba que no hi ha ningú que sigui dolent per voluntat propia i que tot el mal que hi ha al món ve de la ignorància. Per això els ignorants el van assassinar i la ignorancia encara es perpetua avui dia a través de noves inquisicions incansables. Davant seu, però, hi ha victimes com Ferrer, que continuaran sempre vives.

Los privilegios de la Iglesia son bien visibles desde siempre y con ellos los de la clase privilegiada, siempre fueron intocables, y en la época de Ferrer también por ello alguien que molestaba debía ser fusilado,  y los acontecimientos se desarrollaron en el Castillo de Montjuïc un 13 de octubre de 1909,  ya que fue implicado en los hechos de la Semana Trágica de julio de 1909, como inductor de aquel acontecimiento, pero todos sabemos o deberíamos saber que era un ajuste de cuentas del Estado, que desde hacía ya unos años iba a por Ferrer, porque sencillamente su actitud molestaba. Después, años más tarde y gracias a al esfuerzo del Movimiento Obrero, siguieron existiendo las escuelas racionalistas y llegó el momento de la Revolución Española de 1936-39 con el proyecto del CENU en Catalunya, dirigido por Joan Puig Elías y acompañado del geólogo Alberto Carsí.

También podemos ver cómo era la educación del CENU con los artículos reportaje de Ada Martí Vall que publica en Solidaridad Obrera del 27 de julio de 1937, donde en conversación con el director del CENU, Francisco H, Gómez, éste le va señalando los diferentes espacios del colegio y las prácticas que realizan los alumnos que toman contacto para explicarle directamente a Ada Martí cuál es su día a día en un colegio del CENU “Siempre acompañada del director, nos dirigimos al terrado, donde acariciados por la brisa, se duchan, tras breve sesión gimnástica, un grupo de chiquillos de ambos sexos. Muchachos y muchachas, algunos de 12 a 14 años sin rubor alguno, sin la menor sombra de tensión erótica, juguetean, semidesnudos, en amable y limpia camaradería. Para esos niños la mujer dejará de ser juguete, o doméstica deidad, para convertirse en compañera de lucha, como antes lo había sido de juegos. Para esas chiquillas, está ya resuelto el magno problema de la emancipación femenina.

Mientras contemplamos los juveniles torsos, desnudos y bronceados, el compañero Gómez me explica algunas de las realizaciones conseguidas, y sus proyectos para el futuro. La ducha que hoy funciona mediante el primitivo sistema de la manguera, sostenida por uno de sus compañeros, se transformará en varias, desde luego, más perfeccionadas, que se colocaran en el jardín y funcionara mediante una canalización, hecha por los mismos alumnos y profesores en colectividad. Es algo maravilloso, esa idea colectiva aplicada a quienes, poco tiempo atrás, sentianse mutuamente tan distanciados. Dentro de poco – continúa- inauguremos el solario –cuadrado lleno de arena, donde juegan los pequeñuelos- también hecho por nosotros y más adelante lecciones de cocina para las muchachas, un laboratorio de física y química y otro psicotécnico. Por de momento, estamos formando una pequeña biblioteca, que esperamos aumentará con el tiempo. ¡Sí al menos nos mandasen algunos libros! También hemos formado una pequeña cooperativa regulada por un Consejo de ocho niños y dos profesores, a fin de subvencionar los gastos. Con un total de 400 niños, entre cuatro y quince años, vienen a recaudarse unas setecientas pesetas mensualmente, de las que ellos mismos disponen mediante una reunión semanal. Allí se exponen proyectos, se desarrollan iniciativas.

Los amigos del sol

Otra clase, grupo quinto (Las clases están divididas en diez grupos, que, a su vez, se ramifican en dos de párvulos, y el resto, graduado. Además, otra especial para niños retrasados o anormales. En esta, las edades oscilan entre diez y catorce años. Al entrar nos saludan alegremente. Geografía, bajo la mirada de una joven profesora los niños buscan en el atlas los distintos lugares donde se realiza la acción, que adivinan a través del libro. Nada de lecciones de memoria  -nos dice la profesora- que los niños olvidan pronto, por su carencia de interés efectivo. Precisa impresionar su imaginación, si realmente se quiere que aprendan. Leyendas y narraciones. Algunos hechos históricos o literatura.

En la pizarra, en un mapa dibujado en distintos colores, se sigue al día las operaciones de nuestra guerra.

No es que intentemos desarrollar en el niño un sentimiento bélico, que nos es a todo punto odioso – nos dice el director-, pero, puesto que sería un absurdo suponer en él un alejamiento total de la lucha, del todo imposible dado el factor ambiental, en que se desarrolla, creemos mejor que su conocimiento sea completo en vez de basarse solamente en la Prensa o en el rumor público. Eso, además, tiene la doble ventaja de informar con más veracidad, a las familias respectivas, y proporcionar a los niños unos conocimientos geográficos, de otra manera muy difíciles de adquirir.

Sin duda, este espacio dedicado a Ada Martí Vall nos ayuda a entender el cómo era aquella pedagogía del CENU, y seguramente hoy con el tiempo avanzando o mejor actualizando el contexto nos podemos encontrar con una pedagogía que le debe mucho a la enseñanza de aquel momento y que debemos seguir en esa línea.

Pero ahora, en esta reflexión, no hace falta seguir hablando de las experiencias pasadas como las mencionadas, en la Revolución Española todo y la importancia que tienen, no en vano, quiero asegurar que hemos tenido como mínimo un buen tiempo en que como especie no hemos sabido crecer y sectores importantes como el religioso, por no insistir en otros intereses estatales, nos han tratado de educar a través de la sumisión y la fe ciega, en otros estamentos, como aceptando nuestra suerte, en el conformismo de un más allá que no nos lleva más que a la resignación, en definitiva, hacernos creer en un más allá para ser sumisos en el presente.


En definitiva, hemos asistido al triunfo de las bondades del sometimiento de los proveedores de la obediencia y a los magnates del autoritarismo de cada momento y como bien nos dice Albert Camus, que por momentos nos hace sentir y pisar con firmeza la tierra que pisamos, y observar que realmente es contundente su comentario y muy consciente de lo que dice: “somos el resultado de veinte siglos de imaginería cristiana. Desde hace 2000 años se presenta al hombre una imagen humillada de sí mismo. El resultado está a la vista. En todo caso, ¿Quién podría decir lo que seríamos si hubiera perseverado en estos veinte siglos el antiguo ideal clásico, con su bella figura humana?

Bien, en un municipio donde se pueda aplicar aquello que entendemos como políticas libertarias, como mínimo deberíamos de hacernos partícipes, sobre todo del comentario que hemos recogido anteriormente de Albert Camus y renunciar a que cualquier religión tenga el poder de dirigir ningún centro pedagógico estatal, ni tenga los vínculos establecidos hasta el hoy con los sistemas pedagógicos del municipio, y por descontado, ningún privilegio para conseguir subvenciones y prestaciones de un sistema político libre y ateo o al menos agnóstico y laico.

Y sabemos que las religiones han de estar al margen de la pedagogía de los pueblos, por tanto, como nuestros antepasados, hemos de luchar para recuperar aquello que nos quitaron: el derecho de enseñar y aprender desde la libertad. En esta línea encontramos un libro muy interesante de Evaristo Nugkuag, miembro de una tribu de la Amazona, que nos dice: “ Tratamos de dar a nuestros hijos una enseñanza adecuada que tenga relación con nuestra cultura, que nos fue arrebatada por las misiones jesuitas, los mercaderes y el Instituto Summer de Lingüística. Finalmente, por medio del Consejo hemos recuperado nuestro orgullo de ser aguarunas y huambisas”.

Lo que nos queda claro es que las personas que trabajen en un proyecto como puede salir a partir de la “asamblea permanente” del siglo XXI en un momento extraordinario en el que nos toca vivir, en esa primera fase, ya inmersos a las puertas del anunciado colapso, del que ya empezamos a notar sus síntomas, y del que nos hablan personas como Carlos Taibo. También hay que tener mucho en cuenta los textos de Serge Latouche i Didier Herpagès que ya hace años que tratan de argumentarnos y abrir las mentes para que nos demos cuenta de la hora del decrecimiento.  Por tanto, tendremos que hacer un esfuerzo muy importante en esta materia de la metodología, del comportamiento, las aptitudes y el aprendizaje; sean muy interesantes y atractivas las ideas a la hora que es un momento vital para el renacimiento de una nueva manera de enseñar y aprender.

 En nuestro entorno, primero fue Josefa Martín Luengo en Fregenal de la Sierra a inicios de los 70, que inició un proyecto lejos del mundanal ruido de las ciudades, donde empezó su andadura, en un intento de educación integral, que tuvo la respuesta de inmediato de la España rancia, que tuvo que afrontar en inferioridad de condiciones casi tanto como en su día tuvo que afrontar el propio Ferrer i Guardia. Después, ya desde 1978, nació la Escuela Libre de Paideia, es un proyecto de enseñanza no dogmática que posibilita un proyecto personal a cada uno de los niños y adolescentes que hasta allí se acercan. En un intento de estar al margen de la Educación Estatal.

Con los inconvenientes de encontrarse frente a las estructuras autoritarias de la economía capitalista y el consumo que premia a sus individualidades, no es fácil presentar en la dinámica de un mundo capitalista y mercantil una alternativa como la de Paideia, que resulta evidentemente un gran esfuerzo por parte de todos los que se implican en este proyecto, que convive con los valores naturales de igualdad, solidaridad y libertad a la vez que educa por el camino de la responsabilidad y la tolerancia.

Después aquí, en Barcelona, hemos tenido conocimiento de algunos proyectos que aún están en vida como el de “Arcadia”, una  escuela en el ámbito de primaria, dicen que de 0 hasta los 16 años, hasta la puerta de entrada al bachiller, donde y cuando uno pasa un cierto tiempo entre los pequeños aprendices de la vida, sin duda, se observa rápidamente como aprenden a autogestionarse y a ser autónomos en todo aquello que su corta edad les permite, los “txiquis” incluso tienen sus asambleas en las que razonan y deciden, el qué van a comer el día siguiente, o quién pelará las vainas de los guisantes, también hay que decir que, en la mayoría de días, una de las familias es la que asume la comida del grupo, por lo cual depende de la cantidad de niños es posible que le toque una vez al mes o cada mes y medio, etc. En Arcadia desde primer momento se les advierte a los padres o tutores, que es una escuela anarquista, donde no hay religión ni nada en esa dirección. Es una experiencia que bebe de la experiencia de Paideia en Extremadura. Arcadia no tiene cuota, cada uno aporta lo que puede, y también con aportaciones en este momento hay varios emigrantes y también en una Ciudad tan difícil como Barcelona hay el seguimiento ante los desahucios y lo que sufren los niños de los mismos.

Seguramente hay muchas más experiencias libres de la pedagogía, para que los niños tengan la capacidad de llegado el momento, la condición de empezar a ser libres, a partir de la escuela y del proceso pedagógico colectivo, con la autogestión como práctica del día a día.

Aun en el momento de que aun siendo acompañados por los padres o acompañantes son aquellos que, en última instancia, ofrecen su experiencia para terminar el proceso, que forman los márgenes del proyecto, que debe de ser con la responsabilidad si se quiere, militancialmente, en el sentido de que el proceso o los procesos sean lo más amplios posible y colectivos, en un espacio educativo, y gestionarlo lo más posible a través del grupo, tanto en situaciones como el  tema sexual y su conocimiento, la idea de recuperar el trabajo manual, la adaptación al entorno natural, la resolución del conflicto, etc., en definitiva, tratar de encontrar el equilibrio en cada faceta o problemática que pudieran encontrarse a través de la reflexión y el diálogo y la resolución.

Y tomar en consideración algo que señalan los miembros de Arcadia cuando nos hablan de manualidades, y la recuperación de viejos oficios de los abuelos de sus alumnos, la vitalidad e independencia que pueden llegar a adquirir los alumnos cuando tiene la capacidad creativa en las manos.

Otro de los proyectos interesantes que se han producido en esta entrada de siglo XXI en lo que respecta a la educación libertaria y a tener en cuenta lo encontramos en la Pinya.

Era un proyecto para todas aquellas familias que eran críticas al sistema, donde la educación oficial es un instrumento para modelar el futuro de la Sociedad con aquellos jóvenes que con el tiempo se incorporaran a la misma.

Bien, algunas de aquellas familias críticas con el sistema se atrevieron a impulsar un proyecto pedagógico, recogiendo las experiencias acumuladas en espacio educativo autogestionado, por ellos mismo y por sus propios hijos.
Un proyecto que reflexiona e intenta con su pequeña aportación para construir una Sociedad más justa con personas más libres y con relaciones más sanas. Con el tiempo han aprendido a tener presentes las teorías feministas, que han ayudado a entender mejor por ejemplo el transfeminismo.

Educar al niño en la autogestión también significa ser consciente de las desigualdades basadas en el género y en la misma complejidad del patriarcado que se intenta erradicar.

En la dinámica de grupo intentar no reproducir los estereotipos de la cotidianidad latente en la sociedad, entendiendo que es muy saludable estar siempre presentes en la continua renovación, si es preciso.

Todo y que la Pinya, y sus espacios, es una escuela racionalista en espacios anarquistas difícilmente dentro del entorno de la escuela se encontrará una simbología ni tan siquiera anarquista, aunque los aspectos anarquistas se encontraran en el diseño del proyecto en el día a día de la base pedagógica de definición de la Pinya y sus ansias de transformación social. Así que esperamos que cuando los niños se tengan que integrar a la Sociedad capitalista a la hora de tener que ir a una enseñanza superior, en la cual, por el momento, sabemos que el Estado beta la oportunidad de iniciar una aventura por parte de la escuela racionalista como la Pinya, mientras eso no pueda llegar a ocurrir la gente de la “Pinya”, los padres están convencidos de que al menos sus hijos no tendrán patria, religión, ni amo.

Las ilusiones con las que se construyó el proyecto de la “Pinya” creo que son espectaculares y así lo vivieron aquellos que fueron padres a inicios de este siglo XXI y que coincidieron en espacios críticos y tuvieron el valor de iniciar una aventura que duró unos veinte años de ilusiones y proyectos en condiciones difíciles pero espectaculares. Así uno de ellos dice” És un momentàs de ressorgir ideològic, de canvi de paradigma i de projecció a tope. La utopia deixa de ser-ho, perquè passa a ser un objectiu realitzable. El context social i els mitjans són propicis i ho permeten. Això que explico em sembla important per entendre el marc en què sorgeixen les divergències entre els membres de la Pinya dels primers anys”.

Sin duda, esperamos un largo recorrido a la “Arcadia” como a la “Pinya” deseando que aparezcan nuevos proyectos que sean capaces de sentar las bases de una autogestión ilusionante para los niños del mañana y tengan un largo recorrido.

Mientras tanto, “Arcadia”, en can Batlló, cada día, al levantar la persiana, construye un futuro cargado de ilusiones y esperanza.

Notas

1.- Mijail Bakunin Tácticas revolucionarias. Ed. Libros El Dogal 1978 P.15

2.- Valeria Giacomoni: Joan Puig Elías Anarquismo, pedagogía y coherencia. Ed. Descontrol Barcelona, 2017 Págines 85 i 59.

3.- Pere Solà Francisco Ferrer i Guàrdia i l’Escola Moderna. Ed. Curial Barcelona, 1978. Páginas 27-28. ( El aspecto libertario del pensamiento Ferreriano estaba plasmado en la orientación antiestatal de la enseñanza, tanto a nivel de contenido como a nivel de la idea de la escuela Moderna que la que tenia el control de la escula publica, en fin, el compponente librepensador se notava en la coeducación de clases sociales).

4.- ESCRITS LLIBERTARIS Albert Camus  Ed.raig verd  Barcelona 2023, P.16  Francesc Ferrer pensaba que no había nadie malo por voluntad propia y que todo el mal que había en el mundo viene de la ignorancia. Por eso, los ignorantes lo asesinaron y la ignorancia aun es perpetua hoy día a través de nuevas inquisiciones incansables. Delante suyo, pero hay víctimas como Ferrer, que continuaran siempre vivas.

5.- Solidaridad Obrera del 27 de julio de 1937,

6.- Albert Camus Obras Completas Alianza editorial Volumne IV Madrid, 1996 , Página 115

7.- VVAA Vivir ligeramente sobre la Tierra Premios Nobel Alternativos. Integral 1992, Página 131

8.- La Pinya  Història i reflexions d’un col·lectiu d’autogestió educativa. Descontrol  2021 P.283   Es un momentazo de resurgir ideológico, La utopía, deja de serlo, porque pasa a ser un objetivo realizable. El contexto social i los medios son propicios y lo permiten. Esto que explicó me parece importante por entender el marco en el que surgen las divergencias entre los miembros de la “Pinya de los primeros años.”

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