Libertad García Montilla

Año tras año, en España, se sigue celebrando el 12 de octubre como el día de la Hispanidad, el día del descubrimiento de América. Y es que a través de los libros de texto de las escuelas, yo lo recuerdo de mi época escolar, se adoctrina a l@s niñas/os para que así sea recordado dicho día. Y nada más alejado de la realidad está esa sarta de mentiras y verdades a medias. América no la descubrió Colon porque ésta ya estaba descubierta y habitada desde hacía unos cuarenta mil años. Cuando llegaron las huestes de Colon se encontraron con infinidad de tribus y civilizaciones que, en muchos casos, superaban en muchos aspectos a los ignorantes que los invadían. Por tanto no podemos hablar de que se descubrió América, como no podemos hablar de quién descubrió cualquier otra tierra habitada. En todo caso empecemos de una vez a hablar correctamente y decir que Colon, que originalmente iba a las Indias, se encontró con un territorio habitado por millones de seres humanos y punto.
Ahora bien, de lo que si hay que hablar claro es del impacto que tuvo para los habitantes de América la invasión, persecución, explotación y asesinato de aquellos seres. Eso es, realmente, de lo que se tiene que hablar en los libros de texto y no edulcorarlo con cosas que no son ciertas. No podemos decir que les llevamos la civilización, la cultura y la fe porque ell@s ya tenían la suya. Lo único que hicieron fue imponer por la fuerza las costumbres, la cultura y la fe de los asesinos que los invadieron y los esclavizaron. Esta es la verdad y todo lo demás son cuentos. Ahí está la verdadera historia del mal llamado “descubrimiento de América”, y ella hay que desgranarla, para conocimiento general, si realmente queremos ser honrados y honestos con nosotr@s mism@s y para con tod@s aquell@s que tuvieron que sufrir y soportar tanta ignominia por parte de nuestr@s antepasados y para con los descendientes que aquell@s que sufrieron y murieron a causa de aquella conquista criminal.
Hay un interesante libro de Noam Chomsky “501. La conquista continua”, publicado por ed. Libertarias-Profhufi, que es muy ilustrativo sobre el tema que nos ocupa, y que recomiendo a tod@s aquell@s que sobre el tema quieran saber.
El impacto de la conquista, que no el descubrimiento, de América hecha por los españoles sobre las poblaciones americanas se cifra, entre asesinados, muertos como esclavos trabajando y por las enfermedades que les llevaron de aquí, en unos veinticinco millones de seres humanos. Un auténtico genocidio en el más estricto sentido de la palabra. Así que estos es lo que celebramos en España, el genocidio de América y su correspondiente expolio de minerales, materias primas de todo tipo y piedras preciosas. Así que va siendo hora de llamar a las cosas por su nombre y no dejar que los representantes del Poder se llenen la boca con tal cantidad de mentiras sobre el tema.
Yo ya no voy a decir nada más. Sólo voy a insertar en este texto la brillante exposición de Evo Morales, que, aunque presidente de Bolivia, es el primer indígena que accede al cargo presidente de su país. Es una exposición que hizo ante una reunión de Jefes de Estado de los países productores de petróleo. Y que, con lenguaje simple, trasmitido en traducción simultánea a más de un centenar de Jefes de Estado y dignatarios de los países productores de petróleo, logró inquietar a su audiencia cuando dijo…
“Aquí pues yo, Evo Morales, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro… Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace sólo quinientos años… Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante…
“Yo, venido de la noble tierra americana declaro que el hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.

“Yo, venido de la noble tierra americana declaro que el hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.

“Yo, venido de la noble tierra americana declaro que el hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.

“Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron, a San Lucas de Barrameda, 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.
“¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.
“¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!
“¿Genocidio? ¡Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos!
“¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no solo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.
“Yo, Evo Morales, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.
“Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan ‘MARSHALLTESUMA”, para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la medicina, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
“Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional? Deploramos decir que no.
“En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.
“En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.
“Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente, hemos demorado todos estos siglos en cobrar.

“Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos les cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.
“Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.

“Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.
“Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?
“Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.
“Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.
“Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica…
Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: Despertar…
Después de estas justas palabras sólo podemos decir que basta ya de mentiras y de seguir engañando a los pueblos.

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