Un CeNeTista
La organización obrera hoy en día se enfrenta a diversos problemas relacionados principalmente con el establecimiento de Secciones Sindicales en algunas empresas y sectores.
Estas dificultades surgen, en la mayoría se los casos, debido a múltiples causas; entre ellas, un total alejamiento de la clase trabajadora del sindicalismo y de las organizaciones sindicales, una completa ausencia de conciencia de clase entre los trabajadores/as y un concepto del sindicalismo que hoy en día se encuentra monopolizado por el sindicalismo de servicios, pero también de: condiciones de trabajo ilegales, precariedad laboral, falta de estabilidad en el empleo, temporalidad o un trato directo con el empresario que genera situaciones de acoso laboral, sexual o tratos vejatorios durante la jornada laboral.
Algunos de los problemas más importantes que tiene la clase trabajadora a la hora de organizarse en sus puestos de trabajo son la precariedad, la falta de estabilidad en el empleo y, en parte, la movilidad en puestos de trabajo no cualificados.

La experiencia histórica nos habla de que existe toda una serie de condiciones materiales desde las cuales la clase trabajadora se organiza en el terreno laboral. Lo cierto es que para impulsar y desarrollar la organización sindical son necesarios algunos elementos.
La temporalidad, la falta de contratación indefinida y directa, la subcontratación, etc., suponen siempre obstáculos importantes para la organización obrera. Primero, porque divide a las plantillas de diferentes empresas y aumenta la movilidad de los trabajadores, lo que supone que cuando ya hay cierta confianza y cierta disposición a la organización obrera, los trabajadores dejan de trabajar en la empresa.
En este sentido, la temporalidad es enemiga de la organización, teniendo en cuenta que el tiempo es el espacio en el que los trabajadores generan relaciones de afinidad, confianza y construyen una comunidad en la lucha obrera. Con el tiempo, los trabajadores y trabajadoras comparten sus problemas cotidianos y los hacen colectivos, en tanto que comparten los mismos problemas y los afrontan de manera colectiva. Por este motivo, la inestabilidad y la temporalidad son enemigas de la clase trabajadora.
Otro de los factores importantes que dificultan la organización sindical, y que está relacionado directamente con la temporalidad e inestabilidad en el trabajo, es la baja cualificación de algunos puestos de trabajo. Podría parecer insignificante esta cuestión. Pero ahí donde la cualificación no es fundamental o no requiere un conocimiento específico para el puesto de trabajo, se produce una movilidad muy elevada entre los trabajadores.
Si una función puede realizarla cualquiera, el trabajador se vuelve prescindible. De este modo, el trabajador se vuelve necesario única y exclusivamente por el hecho de que alguien debe realizar la función, pero no por el hecho de que esa persona que ocupa el puesto atesore algún tipo de formación específica o cualificación que le haga personalmente imprescindible para el puesto de trabajo.
La cualificación se convierte en un elemento fundamental de la negociación y de la capacidad de lucha. Y más aún cuando se hace muy difícil encontrar a trabajadores con una cualificación específica para realizar el trabajo. Sin embargo, en muchas ocasiones, esta cualificación produce al mismo tiempo mejores condiciones salariales y laborales, y la clase empresarial lo sabe para dividir a la plantilla.
En todos estos sectores, podríamos considerar que la Hostelería es uno de ellos. En ella se hace difícil constituir Secciones Sindicales y asambleas de trabajadores/as que puedan sobrevivir unas pocas semanas o meses. Los despidos, la represión sindical y las bajas voluntarias se encuentran al orden del día entre los trabajadores.
En este sentido, decimos que la Sección Sindical no es una buena estrategia organizativa en estos puestos de trabajo, sobre todo en aquellas empresas donde los despidos son la política de la empresa y no hay ningún tipo de experiencia de organización sindical.
Por ello, proponemos que en este tipo de trabajos se ha de proponer la organización de la plantilla dentro de una Sección de Ramo. Y consideramos que la Sección de Ramo puede ser, al menos temporalmente, una buena estrategia organizativa en algunos de estos sectores.
La Sección de Ramo debe ser una asamblea de todos los trabajadores y trabajadoras del mismo sector. Debe contar con una delegada o delegado sindical, y debe contar, así mismo, con las secretarías que la asamblea considere necesarias para organizar su actividad.
Las funciones de la Sección de Ramo deben ser: 1) aglutinar a todos los trabajadores del sector afiliados al sindicato; 2) generar un espacio de formación e información; 3) servir de base para la solidaridad entre las trabajadoras y trabajadores del sector; 4) coordinar y organizar la actividad sindical en el sector colectivizando los conflictos; 5) establecer una tabla reivindicativa para los trabajadores del sector; 6) constituir Secciones Sindicales allí donde sean posibles; y 7) constituir el germen de un sindicato de ramo de la Hostelería.
Es importante que las Secciones de Ramo realicen sus propias asambleas para tratar todos los asuntos que puedan resultar interesantes para todos los trabajadores y trabajadoras de este sector. De esta forma, la Sección de Ramo organiza y coordina la acción conjunta en varios terrenos. En el terreno organizativo, la Sección de Ramo reúne a todos los trabajadores y trabajadoras del sector. Esa afiliación de todos los trabajadores del sector genera un espacio para la difusión de información relacionada con las condiciones de trabajo establecidas en los Convenios Colectivos, las condiciones de trabajo de los diferentes establecimiento y empresas, y las experiencias de lucha dentro de las diferentes empresas.
Sin embargo, ese espacio de lucha no se reduce solamente a un terreno organizativo, sirve también para impulsar la solidaridad, colectivizar los conflictos sindicales y hacerlos extensivos a todos los trabajadores de la Sección de Ramo, animándolos a participar en las diferentes luchas.
Este trabajo de coordinación, organización y lucha sindical, genera una clara conciencia de clase y una unidad dentro de los trabajadores del sector, fortaleciendo la idea de una identidad entre los trabajadores del sector, y un espíritu de combate colectivo contra cualquier injusticia que se pueda cometer contra cualquier trabajador o trabajadora que forme parte de la Sección.
En el terreno informativo y formativo, la Sección debe ayudar también a que los trabajadores no solamente conozcan las condiciones en las que se debe desarrollar el trabajo, sino en capacitar a la clase trabajadora para denunciar, defenderse y conquistar mejores condiciones de trabajo dentro de las empresas, constituyendo Secciones Sindicales u obligando a que las empresas reconozcan a la Sección de Ramo, como parte del sindicato, como una parte legítima para negociar.
En el terreno de la propaganda, la Sección de Ramo puede también difundir sus diferentes experiencias de lucha, dar a conocer las condiciones de trabajo en algunos establecimientos explotadores y sobre todo colectivizar los conflictos con la participación de los trabajadores de la Sección en las diferentes campañas de boicot, sabotaje y acción directa contra las empresas.
La Sección de Ramo, sin ninguna duda, puede convertirse en un buen aliado para los trabajadores de las diferentes industrias y sectores productivos, con el objeto de fortalecer los vínculos y la solidaridad allí donde la Sección Sindical no se pueda desarrollar.
