Rafael Sánchez García

Este texto va dirigido a aquellos compañeros y compañeras que, dentro de la marca registrada, en el registro de empresas, CNT-CIT, se sienten de verdad Anarcosindicalistas.

El recorrido de la que es, hoy empresa, CNT-CIT ya lo hemos explicado por activa y por pasiva en numerosas ocasiones hasta su inscripción en el Registro de Empresas. Ya hemos explicado el negocio que querían hacer a costa de los Sindicatos de la CNT-AIT interponiendo denuncias contra los mismos y reclamando 50.000 euros a cada Sindicato.

Siempre hemos tenido claro que a los capitostes responsables del problema que dio nacimiento a la CIT lo único que les motivaba, al dar el paso de dar de baja de la AIT a la CNT, era la pretensión de comenzar a hacer del Anarcosindicalismo un instrumento más del Sistema Capitalista, y, por supuesto, un modus vivendi para algunos que buscaban asegurarse su platito de lentejas, con un buen sueldo en el gabinete técnico confederal y así mermar la acción directa de los sindicatos, a costa de la organización que se han creado a su gusto. Y, como no, quedarse con el Patrimonio generado por la CNT-AIT a lo largo de su historia, los locales, para venderlos cuando necesiten dinero para seguir viviendo del cuento. Pero todo eso ha sido posible gracias a la pasividad y el pasotismo de muchos Sindicatos. Los cuales, preocupándose sólo de lo que afecta laboralmente a las Secciones Sindicales de su localidad, han permitido que los dirigentes de todo el cotarro reformista hayan ido haciendo con total libertad lo que les ha ido dando la gana, encontrándose hoy con que se toman acuerdos sin el parecer de los sindicatos de la CNT-CIT, entre ellos el de que la CNT-CIT se ha convertido en una empresa más del país.

Como bien dice el título de este escrito habéis vencido en los tribunales, y os aplico, de nuevo, la frase que Miguel de Unamuno le dijo al carnicero y criminal fascista Millán Astray; “VENCERÉIS, PERO NO CONVENCERÉIS”. Y no venceréis, ideológicamente, porque ya estáis en una dinámica que no tiene fin, una traición sigue a otra. Tenéis sindicatos que como reclamo para la afiliación ofrecen descuentos en comercios, discotecas, notarios, etc., etc. Si nuestros desaparecidos compañeros y compañeras levantaran la cabeza os escupirían a la cara por sinvergüenzas y traidores a una idea que fue capaz de hacer la mayor Revolución Social de la historia de la clase trabajadora.

La Historia os juzgará, de hecho, os está juzgando ya, por la traición hecha al

Anarco-sindicalismo y os pondrá en el lugar que corresponde a todos aquellos que, por cobardía, se dejaron llevar a posiciones ideológicas contrarias a las que dicen defender.

A vosotros, compañeros y compañeras anarcosindicalistas de verdad, dentro de esa empresa que es la CNT-CIT, corresponde poneros en el lado correcto de la historia del Anarco-sindicalismo. Ahora ya no valen excusas, es la hora de tomar decisiones valientes, es hora de actuar y volver al seno del Anarco-sindicalismo, sino demostraréis, por comodidad y falta de valentía, que sois unos pobres lacayos de esos que, durante años, ya desde el Congreso de la AIT de Burdeos en los años 80 del siglo XX, venían haciendo labor de zapa contra la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). Una AIT de la que la CNT-AIT, en su Congreso no había acordado salir de ella ni crear una nueva Internacional, en este caso reformista y en cuyo seno han acabado organizaciones de otros países que habían sido expulsadas antes, por reformistas, del seno de la AIT.

Es la hora de demostrar si sois Anarco-sindicalistas de verdad o sois unos simples lacayos del atajo de sinvergüenzas y vividores que han dado la razón a nuestros desaparecidos compañeros: “A la CNT-AIT sólo se la puede destruir desde dentro, porque desde fuera es imposible”. Vosotros tenéis la palabra y la acción. No os defraudéis a vosotros mismos.

Un saludo fraternal

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