Rafael Sánchez García

Desde hace tiempo vengo tratando el tema de la situación interna de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Y cada vez que lo hago es porque se ha dado, en sentido negativo, un paso más en su descomposición como tal.
Como digo en el título del artículo, realmente la CNT, como organización anarcosindicalista y revolucionaria, está en período de liquidación. Y lo está porque la última jugada interna ha sido la expulsión, inorgánica, en el momento de escribir
esto, de toda la Federación Local de Madrid, que representan casi el diez por ciento de la afiliación de la CNT. Cada vez más están convirtiendo a la CNT en una Organización atomizada, de cara, seguramente, a hacerla desaparecer definitivamente como tal. Esto, quizás, es lo que buscan tod@s l@s que, desde dentro se han compinchado, de
momento no sabemos con quién o con qué Poder, para acabar con la misma. No deja de resultarme extraño que sea en este momento que le den 250 millones de euros a la CNT por temas de Patrimonio Histórico, una cosa que la CNT lleva, desde la mal llamada “Transición”, reclamando al Estado y recibiendo del mismo la callada por respuesta.
Además, si analizamos la rapidez que se están dando, dentro de la CNT, en vender locales de Sindicatos, alguno de ellos existiendo el Sindicato todavía en la localidad, me lleva a la conclusión de que los enemigos internos, que están corroyendo a la Confederación, están desesperados por hacer caja y manejar buenos dividendos.
No me cabe ninguna duda de que todo el proceso interno en la CNT, desde el X Congreso de Córdoba (2010) hasta el XI Congreso de Zaragoza (2015), es una maniobra, muy bien planteada y estructurada en su momento, para llevar a la práctica lo que siempre nos habían dicho nuestr@s viej@s compañer@s, es decir, que a la CNT sólo se la puede destruir desde dentro, y eso es lo que está ocurriendo. Seguramente, algún día, nos enteraremos al servicio de quién, o quiénes, están tod@s l@s que a esta tarea se han apuntado.
Pero sigamos adelante con las lindezas que algunos sindicatos liquidadores proponen. Ya hablan de que la CNT debería tener militantes con dedicación casi exclusiva a la CNT (el siguiente paso será llevarlo a la práctica). Hablan de que el Sindicato contrate una cooperativa de compañeros, o bien contratación de compañeros en calidad de autónomos. Hay sindicatos que utilizan lenguajes que utiliza el marketing del capitalismo para atraer afiliación, ofreciendo descuentos en comercios si se afilian a la CNT. Nos quieren vender como una marca y diferenciarnos como tal de otras. Y yo digo: hasta ahora no ha sido necesario vendernos como una marca porque la CNT era un referente totalmente diferente a las demás organizaciones sindicales, y lo era en su esencia, es decir, en su ideología y su forma de ser y hacer. Pero llegados
al punto al que nos quieren llevar, es decir, el de hacer de la CNT un sindicato más del Sistema, sin la ideología y las prácticas que nos han caracterizado desde siempre, necesitan l@s liquidadoras/es crear marca para venderla a esa posible afiliación que no será militante de ideas y sí sumis@s pagan@ de cuotas que mantengan en el poder a l@s lumbreras de turno de los comités. A ese grado de putrefacción ideológica quieren llevar a la Confederación Nacional del Trabajo, y a ello están colaborando, desde dentro, toda una serie de sindicatos que, con su silencio y no crítica, están dando apoyo a todas estas maniobras.
Si desde dentro no se para toda esta maniobra de liquidación la CNT acabará siendo un sindicato más encuadrado en el Sistema y, a la larga, vende obreros como los demás. Esto a lo que nos quieren llevar es a la propuesta que nos hizo Martín Villa en su momento y a la que renunciamos por coherencia y dignidad.
Compañer@s de la CNT, es hora de actuar, definirse y no tener miedo a las consecuencias que de ello se deriven. Lo más que pueden hacer es expulsarnos, cosa que están haciendo con todos aquellos sindicatos y afiliad@s que les estorban.
El mundo es de l@s osad@s y, nosotr@s, lo hemos sido siempre, y siempre seguiremos adelante como libertari@s y anarquistas, defendiendo nuestras ideas y nuestra forma de ser y actuar y teniendo claro, pero que muy claro, que la CNT y
la AIT seguirán siendo nuestras organizaciones y nuestras siglas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *