Rafael Sánchez García

En el número anterior de Orto ya tuve ocasión de hacer un pequeño análisis sobre la situación creada, dentro de la Confederación Nacional del Trabajo, por aquellos que se han apoderado, internamente, de la misma para darle un nuevo giro, más reformista y acorde con los tiempos que vivimos, los cuales no están para ideologías realmente liberadoras y humanas. A estos vividores de toda época sólo les interesa el Patrimonio y la Historia de la CNT para hacer otra gran organización parasitaria del sistema, en la cual ellos serían los mandamases y los obreros simples “borregos” que manejar. Esa, y no otra, es la pretensión que tienen estos estómagos agradecidos del sistema.

A todo lo dicho en el número anterior hay que sumarle, no dejo de sorprenderme, la última noticia, que es la pretensión de “reconstruir” o “refundar” la Asociación Internacional de los Trabajadores, la AIT. Esto es el colmo de los colmos. Este grupo de sinvergüenzas son capaces de todo, la ética y la honradez les importa un comino. Tras conseguir imponer sus tesis en el último Congreso de la CNT, celebrado en Zaragoza en 2015, sobre el tema de la AIT, invitan a todas las Secciones de la misma a participar en la reconstrucción de la actual AIT. Si nos atenemos al significado, dado por María Moliner, en su diccionario de uso del español, a la palabra reconstruir, vemos que “sólo se reconstruye cuando algo se ha destruido previamente”. A esta invitación sólo acuden la CNT española, la FAU alemana y la USI italiana (sorprende el hecho de que se reúna la CNT con FAU y USI, cuando la propia CNT es la que más ha insistido siempre en su expulsión de la AIT por sus posturas reformistas y colaboracionistas con el Sistema. He dicho que sorprende, pero en realidad si nos atenemos a la postura actual de la Confederación es normal dicho entendimiento), las cuales se han reunido en Milán, en junio de este año, para llevar a cabo este acto de traición al anarcosindicalismo. Acordando en dicha reunión reconstruir o refundar (emplean los dos términos), en noviembre, en España, la AIT, pues la actual no les gusta, ya que la misma  no se arrodillado ante sus pretensiones. Y el colmo de la falta de ética, no se cortan ante nada, es que el escrito que elaboran tras dicha reunión de Milán, lo envían a la AIT, a la que no cotiza la CNT (las otras dos organizaciones en este momento no se si cotizan), para su difusión al resto de Secciones de la misma. El Secretariado de la AIT le debería devolver el escrito al Comité Confederal de la CNT con la coletilla, por ser algo más dignos que ellos, de “no a lugar, pues muy, a vuestro pesar, seguimos existiendo”.

Como vamos viendo, la capacidad de actuación sinvergüenza, falta de honradez y ética de toda esta canalla, que se ha apoderado de la CNT, no tiene límites. Son capaces de todo con tal salirse con la suya y destruir una Organización que tanto sudor y tanta sangre ha costado a sus mujeres y hombres.

Es necesario cortarles las alas antes que acaben por destruir la CNT y la AIT. Es necesario que internamente en la CNT, por la parte que le toca, y el resto de Secciones de la AIT no cejen en su labor para impedir que, por fin, el Estado y la Patronal, a los que sirven los intereses de est@s reformistas traidores, consigan lo que durante 106 años no habían conseguido con toda clase de actos criminales: destruir la CNT y la AIT. Si esto lo pueden llevar a cabo, seguramente, SERÁN RECOMPENSADOS POR LOS ESTADOS Y LAS POLICÍAS DEL MUNDO, pues habrán sido capaces de hacer lo que ellos no pudieron, y serán recompensados y a parecerán en los libros de Historia como LOS PROTAGONISTAS DE LA MAYOR TRAICIÓN PERPETRADA CONTRA LA LIBERTAD, LA SOLIDARIDAD Y EL APOYO MUTUO POR UNA INFIMA PARTE DEL MOVIMIENTO OBRERO CONTRA TODO EL MOVIMIENTO OBRERO. Por fin los estados podrán dormir tranquilos, algún@s, yo no las tengo todas conmigo que no estén a sueldo de los mismos, serán reconocidos en el futuro como el grupo de l@s grandes traidores al Movimiento Obrero de tendencia anarquista. Esa será su gloria, a la vez que su desgracia como humanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *